lunes, 19 de abril de 2010

Periodo de Adaptación de los gatos a los humanos

Encontré estas líneas sobre el periodo de adaptación de los gatos. De los que hemos adoptado, solo uno, Rocco, es el que más se acerca a nosotros y ya pide que se le acaricie. Mientras que la mas pequeña es arisca y miedosa. Algo que también he notado, es que Rocco es celoso, cuando llamo a la Pequeña el inmediatamente se acerca, inhibiendo a la otra, y puede ser que por ello no se atreve a venir hacia nosotros.

El periodo de adaptación del Gato a los Humanos.


A veces cuando se adopta a un gato resulta que ya tenemos otro veterano en casa, conviene tomar medidas para que el encuentro entre ambos sea lo menos traumático posible. De esto ya se ha hablado largo y tendido, pero de lo que no se ha hablado es de la adaptación del gato al ser humano que será su compañero el resto de su vida.

Por desgracia no todos los gatos que salen adoptados son gatos “fáciles”, pueden venir traumatizados por malas experiencias que les dicen que ese ser de dos patas es ante todo su enemigo y que quiere hacerle daño. En nuestra mano está el convencer al felino de que nosotros o le vamos a causar mal alguno, que somos sus amigos y que lo vamos a cuidar y querer mucho.



Conviene aislarlo en una habitación que tenga nuestro olor, puede ser nuestro cuarto, donde pasemos más rato, cualquier lugar de donde no pueda escapar pero sí refugiarse a mirarnos si le apetece. Nunca forzaremos al gato a cogerlo en brazos, no ven ese abrazo como un acto de amor, no de momento, lo que sienten es que están atrapados, que no se pueden mover y que la boca del humano está demasiado cerca y puede morder. Recomiendo que nos sentemos en el suelo, con las manos visibles, evitando el contacto visual con el gato y que cuando el gato se haya acostumbrado a nuestra presencia entonces pasemos al plan de ataque. Mirar a los ojos pero intentando poner una mirada amistosa, ellos lo captan todo, son esponjas de emociones, tus ojos le harán ver que no tienen intención de dañarlo, que puede seguir tranquilo en su rincón observándote. Háblale, dile cosas bonitas, hazlo en un tono simpático, que invite a la amistad, no sientas pena por mucho que sepas lo mal que lo ha pasado en su vida anterior, o le pondrá en alerta de que algo pasa. Chantajéalo con jamón dulce, pavo, atún, latita, etc, que le ofrecerás extendiendo la mano sin moverte del sitio. Es posible que incluso así no se mueva, no lo fuerces, que decida él cuando acercarse. Invítale al juego, un plumero, una cuerdecita con un cascabel, algo que le llame la atención, si el gato es joven, caerá rendido a la tentación, si es adulto al menos habrás captado su atención y él sabrá que quieres hacerte su amigo.

Este proceso puede variar dependiendo del gato, pero entre tres días y una semana, el gato más difícil se habrá acostumbrado a ti y se estará restregando en tus piernas para que le dejes explorar su nuevo territorio. Es entonces cuando los demás miembros de la familia humana pueden ir pasando a conocer al gato, de uno en uno y siempre acompañados por ti, que te vea el gato abrazar y querer a los tuyos, al fin y al cabo tú eres para él el/la jefe de la “colonia”, aunque no lo creas en realidad tú le has dejado quedarse en tu territorio, ahora le toca adaptarse y conocer al resto de la “colonia”. Aquí ya no es necesario todo el proceso de adaptación, basta con que el gato los vea y note que hay cariño entre vosotros. Advertir al resto de la familia que no hay que tocar al gato hasta que él lo pida, que lo hará, sólo vosotros tenéis ese privilegio (si va en el carácter del gato), ya que habéis pasado por un proceso de adaptación distinto a los demás. Y con esto es suficiente, no hay más que respetar al animal, respetar su carácter.

Os deseo una feliz adaptación de vosotros a él y de él a vosotros.

Por Cascabel.

1 comentario:

  1. ¡Qué buena nota has encontrado! Pasar a papel tanto conocimiento tácito sobre la relación con los gatos no resulta fácil. Me puse a pensar cómo ha sido la adaptación de los gatos que he tenido el placer de recibir temporalmente o que pasaron a ser parte de la familia. Me ha tocado gatitos de meses y hasta una veterana de unos 14 años. Con todos ha sido muy diferente la manera de conectarme, pero he llegado a la conclusión que es un proceso muy similar al que aplicamos cuando iniciamos una amistad con otro humano. No te acercas de una a un potencial amigo y le das abrazos y besos en las mejillas, seguramente con el tiempo te permitirá tal atrevimiento… incluso hay algunos que no soportan el contacto físico por más que te conozcan. Luego, uno comparte actividades muy distintas con cada amigo, con algunos te gusta practicar deportes, con otros les confiesas todos tus sentimientos, están los que son para charlas intelectuales, los que son los mejores compañeros para sumergirse en la comida o los que es la risa y las bromas lo que te encanta. En síntesis, lo que creo es que el que es bueno para cultivar las amistades personales, es muy probable que también tenga pasta para extenderse a los afectos felinos….

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