viernes, 26 de noviembre de 2010

Manzana: finalmente adoptada

Manzana ya está en su nueva casa, habituándose y compartiendo juegos con sus nuevos protectores.


Manzana con Guille, quien la rescató del Mercado, y Erika, su adoptante y nueva protectora.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Lorenza, busca casa


Lorenza es una gatita de menos de un año (6-9 meses), muy, pero muy cariñosa. Es super Limpia, y le encanta la compañía de las personas. Llegó un día a la puerta de la casa, por lo que es posible que la hayan abandonado o se haya perdido. Le cuesta adaptarse si hay otros gatos, pero con las personas es empalagosa, y tranquila si tiene una buena camita dónde descansar. Ahora está en un hogar temporal. Se entrega desparasitada, esterilizada y con sus vacunas.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Manzana Intelectual Busca Hogar


Manzana es una gatita muy especial. Tiene poco más de dos años y es muy, muy tranquila y cariñosa. Ideal para quienes deseen tener una compañía que los observe mientras trabajan en la computadora. Además se lleva bien con otros gatos. Manzana fue rescatada de un mercado, dónde aprendió a comer de todo, que no es muy sano, solo para sobrevivir. Tuvo al parecer ya dos camadas. La cuidaban un poco, pero una mala persona le echó agua caliente y le lastimó su piel. Hoy Manzana ya está recuperada, y vive en un hogar temporal dónde recibe atención y come bien. Quien quiera darse la oportunidad de adoptar una gatita como ésta, no se arrepentirá. Además, los gatos adultos como Manzana, son muy agradecidos y se adaptan mejor. Se entrega esterilizada, desparasitada y con sus vacunas. (Dejar mensaje en este post)
CIUDAD DE MÉXICO, DISTRITO FEDERAL

domingo, 11 de julio de 2010

Ventana

A Constantina, alias Tina, le gustan más las ventanas que a Rocco. Es su pasatiempo preferido estar observando las aves y los insectos, siempre en la espera de poder atrapar algunos quizá un día. Tina no salta por la ventana para salir. Espera que se le abra la puerta tanto para salir como para entrar. Y ya sabe llamar con un leve maullido para avisar que ya se aburrió de la calle. Es la más vaga y parece que también la más peleonera. Ella a diferencia de Rocco, conserva enteras sus siete vidas ya que no ha tenido ningún percance hasta ahora.

Con Vicente en Casa

Vicente es un gato callejero, de barrio. Llegó a nuestra puerta a partir de que Tina y Rocco empezaron a salir en las noches. Es un gato muy noble, llegó muy sucio y no lo dejábamos entrar a casa. Estaba lleno de bolas de pelo y a veces con mugre como de taller mecánico. Le dábamos de comer en la puerta e iba y venía. Un día llegó con la patita fracturada y gracias a una chica que se dedica a rescatar animales lo llevamos al veterinario dónde le puso una férula. Como tenía una patita con una uña rota e infactada, le estuvimos dándo antibiótico durante una semana. Vicente es un gato de calle. No soportaba estar en casa, sólo pudo una semana. Luego lo dejamos ir. Va y regresa. Ya duerme en casa, pues está limpio. Aunque le gusta revolcarse en el pasto y la tierra. Hace unos días Vicente se quitó la férula, pero ya habían pasado las dos semanas que el veterinario dijo que debía tenerla. Es un gato mucho mayor que Tina y Rocco, con quien se lleva bien, son indiferentes uno del otro pero no pelean. Pero Tina siempre le hecha bronca, pero Vicente ni se inmuta. Es un huésped recurrente en nuestro sillón.

En Casa

Rocco utiliza sus patitas para despertarme. Inicialmente fue casi halgador que a las 6 de la mañana subiera a la cama a ronronear. Se acercaba a la cara y como si avisara que ya era hora para levantarse y darles de comer. Como no siempre surtía efecto su ronroneo, hace unos días Rocco tomó medidas extremas. Saltó sobre mi pecho como tigre mientras dormía!!! De esa forma quién no va a despertarse. Cuando su hermana está fuera de la casa, Rocco es más insistente. Busca que alguien le abra la puerta, ya que él sabe entrar y salir por la ventana pero su hermana no, así que, si bien a cada rato se dan sus buenas peleas jugando -y a veces realmente pelean-, Rocco está al pendiente de dónde anda su hermana Tina.




Rocco tiene una marca de su primera salida de casa. No sabemos cómo, pero la primera noche que salió a recorrer algunas azoteas cercanas a la casa no regresó sino hasta la mañana siguiente y con una herida afortunadamente leve. Pero como si se hubiera rasurado una parte de su lomito, quedó sin pelo. Ya le ha empezado a crecer de nuevo, y ya es más precavido. Sabe entrar y salir por la ventana, aunque ya se cayó y como estamos en un segundo piso el pobre Rocco cayó sobre un auto, sin mayores problemas y asustado regresó. Ahora ya salta con mayor precaución. No hay duda que la experiencia enseña y los animales aprenden muy bien.

viernes, 7 de mayo de 2010

Un mes


Mañana cumplen nuestros gatos un mes en casa. Ya están adaptados, aunque son temerosos todavía y quizá ese sea su carácter, como el de muchos gatos. Lo que hemos descubierto es que, dado que los consentimos mucho desde el inicio, se hicieron caprichosos. Rocco se sube a la mesa, nos despierta a las 6 de la mañana, juega un poco pesado cuando quiere, y es peor con su hermana, dado que él es más grande, cuando juegan la domina y en las mañanas encontramos pelos por la casa producto de sus juegos pesados. Pero es también el que más se deja querer -cuando quiere, eso si-, se acerca a que le hagan cariñitos, o trata de estar junto a nosotros cuando vemos la TV en la noche. Constantina, alias Tina, es más independiente, le gusta salir al patio, y sobre todo estar en la ventana, también le gusta esconderse en los clósets y casi no se deja hacer cariñitos. Es muy independiente pero también la más caprichosa, ya van tres veces que en protesta, por encontrar cerrada una habitación o no ver su arenero -mientras lo lavábamos!- se hizo pipi en lugares que no debía. En fin, tener gatos es una responsabilidad, ocupan algo de nuestro tiempo, pero estamos contentos. Además de que le dan vida a la casa y es interesante verlos correr cuando juegan. Se ven contentos ellos también, y ya saben esperarnos en la puerta cuando vamos a llegar en la tarde-noche. Apenas abrimos y están allí.

miércoles, 21 de abril de 2010

Gato con juguete nuevo



En las bolsas de comida, venía un regalo, un juguete para gatos. Apenas lo mostramos, y la 'Pequeña' quedó encantada. Cosa rara, Rocco se asustó con el sonido del cascabel, mientras su hermana estuvo encantada toda la noche.

lunes, 19 de abril de 2010

Periodo de Adaptación de los gatos a los humanos

Encontré estas líneas sobre el periodo de adaptación de los gatos. De los que hemos adoptado, solo uno, Rocco, es el que más se acerca a nosotros y ya pide que se le acaricie. Mientras que la mas pequeña es arisca y miedosa. Algo que también he notado, es que Rocco es celoso, cuando llamo a la Pequeña el inmediatamente se acerca, inhibiendo a la otra, y puede ser que por ello no se atreve a venir hacia nosotros.

El periodo de adaptación del Gato a los Humanos.


A veces cuando se adopta a un gato resulta que ya tenemos otro veterano en casa, conviene tomar medidas para que el encuentro entre ambos sea lo menos traumático posible. De esto ya se ha hablado largo y tendido, pero de lo que no se ha hablado es de la adaptación del gato al ser humano que será su compañero el resto de su vida.

Por desgracia no todos los gatos que salen adoptados son gatos “fáciles”, pueden venir traumatizados por malas experiencias que les dicen que ese ser de dos patas es ante todo su enemigo y que quiere hacerle daño. En nuestra mano está el convencer al felino de que nosotros o le vamos a causar mal alguno, que somos sus amigos y que lo vamos a cuidar y querer mucho.



Conviene aislarlo en una habitación que tenga nuestro olor, puede ser nuestro cuarto, donde pasemos más rato, cualquier lugar de donde no pueda escapar pero sí refugiarse a mirarnos si le apetece. Nunca forzaremos al gato a cogerlo en brazos, no ven ese abrazo como un acto de amor, no de momento, lo que sienten es que están atrapados, que no se pueden mover y que la boca del humano está demasiado cerca y puede morder. Recomiendo que nos sentemos en el suelo, con las manos visibles, evitando el contacto visual con el gato y que cuando el gato se haya acostumbrado a nuestra presencia entonces pasemos al plan de ataque. Mirar a los ojos pero intentando poner una mirada amistosa, ellos lo captan todo, son esponjas de emociones, tus ojos le harán ver que no tienen intención de dañarlo, que puede seguir tranquilo en su rincón observándote. Háblale, dile cosas bonitas, hazlo en un tono simpático, que invite a la amistad, no sientas pena por mucho que sepas lo mal que lo ha pasado en su vida anterior, o le pondrá en alerta de que algo pasa. Chantajéalo con jamón dulce, pavo, atún, latita, etc, que le ofrecerás extendiendo la mano sin moverte del sitio. Es posible que incluso así no se mueva, no lo fuerces, que decida él cuando acercarse. Invítale al juego, un plumero, una cuerdecita con un cascabel, algo que le llame la atención, si el gato es joven, caerá rendido a la tentación, si es adulto al menos habrás captado su atención y él sabrá que quieres hacerte su amigo.

Este proceso puede variar dependiendo del gato, pero entre tres días y una semana, el gato más difícil se habrá acostumbrado a ti y se estará restregando en tus piernas para que le dejes explorar su nuevo territorio. Es entonces cuando los demás miembros de la familia humana pueden ir pasando a conocer al gato, de uno en uno y siempre acompañados por ti, que te vea el gato abrazar y querer a los tuyos, al fin y al cabo tú eres para él el/la jefe de la “colonia”, aunque no lo creas en realidad tú le has dejado quedarse en tu territorio, ahora le toca adaptarse y conocer al resto de la “colonia”. Aquí ya no es necesario todo el proceso de adaptación, basta con que el gato los vea y note que hay cariño entre vosotros. Advertir al resto de la familia que no hay que tocar al gato hasta que él lo pida, que lo hará, sólo vosotros tenéis ese privilegio (si va en el carácter del gato), ya que habéis pasado por un proceso de adaptación distinto a los demás. Y con esto es suficiente, no hay más que respetar al animal, respetar su carácter.

Os deseo una feliz adaptación de vosotros a él y de él a vosotros.

Por Cascabel.

jueves, 15 de abril de 2010

Primer semana



Hoy nuestros dos gatos cumplen una semana en casa. Tal vez la adaptación no ha sido tan rápida como me hubiera gustado, pero tampoco tan lenta como había leído. Como se sabe, depende mucho del carácter de los gatos. Lo interesante es estar observando ciertos comportamientos diferenciados. Rocco (macho blanco) trata de acaparar los cariños -con mucha cuatela- y la comida, mientras que la Pequeña (hembra negrita) siempre está a la expectativa, y de hecho sólo se acerca -y muy poco- cuando Rocco no la ve. Esta es más jugetona por la casa, salta mucho y juega cons sus pelotitas, además de que es la más curiosa y atrevida. Rocco por el contrario es relativamente más tranquilo, pero cuando le da por saltar lo hace bruscamente. La Pequeña a veces le ha saltado como jugador de fut-bol americano, y se muestra un poco agresiva cuando no quiere que la toquen. Rocco tiene ciertos comportamientos que habrá que cambiárselos, como subirse a la mesa y dormirse allí, o ir a despertarnos a las 6 de la mañana para que le hagamos cariñitos. Es, decir, momento en el que se siente seguro. Porque si estamos parados no se acerca. Todavía les falta, pero allí va la adaptación, ya veremos en un mes.