domingo, 11 de julio de 2010

Ventana

A Constantina, alias Tina, le gustan más las ventanas que a Rocco. Es su pasatiempo preferido estar observando las aves y los insectos, siempre en la espera de poder atrapar algunos quizá un día. Tina no salta por la ventana para salir. Espera que se le abra la puerta tanto para salir como para entrar. Y ya sabe llamar con un leve maullido para avisar que ya se aburrió de la calle. Es la más vaga y parece que también la más peleonera. Ella a diferencia de Rocco, conserva enteras sus siete vidas ya que no ha tenido ningún percance hasta ahora.

Con Vicente en Casa

Vicente es un gato callejero, de barrio. Llegó a nuestra puerta a partir de que Tina y Rocco empezaron a salir en las noches. Es un gato muy noble, llegó muy sucio y no lo dejábamos entrar a casa. Estaba lleno de bolas de pelo y a veces con mugre como de taller mecánico. Le dábamos de comer en la puerta e iba y venía. Un día llegó con la patita fracturada y gracias a una chica que se dedica a rescatar animales lo llevamos al veterinario dónde le puso una férula. Como tenía una patita con una uña rota e infactada, le estuvimos dándo antibiótico durante una semana. Vicente es un gato de calle. No soportaba estar en casa, sólo pudo una semana. Luego lo dejamos ir. Va y regresa. Ya duerme en casa, pues está limpio. Aunque le gusta revolcarse en el pasto y la tierra. Hace unos días Vicente se quitó la férula, pero ya habían pasado las dos semanas que el veterinario dijo que debía tenerla. Es un gato mucho mayor que Tina y Rocco, con quien se lleva bien, son indiferentes uno del otro pero no pelean. Pero Tina siempre le hecha bronca, pero Vicente ni se inmuta. Es un huésped recurrente en nuestro sillón.

En Casa

Rocco utiliza sus patitas para despertarme. Inicialmente fue casi halgador que a las 6 de la mañana subiera a la cama a ronronear. Se acercaba a la cara y como si avisara que ya era hora para levantarse y darles de comer. Como no siempre surtía efecto su ronroneo, hace unos días Rocco tomó medidas extremas. Saltó sobre mi pecho como tigre mientras dormía!!! De esa forma quién no va a despertarse. Cuando su hermana está fuera de la casa, Rocco es más insistente. Busca que alguien le abra la puerta, ya que él sabe entrar y salir por la ventana pero su hermana no, así que, si bien a cada rato se dan sus buenas peleas jugando -y a veces realmente pelean-, Rocco está al pendiente de dónde anda su hermana Tina.




Rocco tiene una marca de su primera salida de casa. No sabemos cómo, pero la primera noche que salió a recorrer algunas azoteas cercanas a la casa no regresó sino hasta la mañana siguiente y con una herida afortunadamente leve. Pero como si se hubiera rasurado una parte de su lomito, quedó sin pelo. Ya le ha empezado a crecer de nuevo, y ya es más precavido. Sabe entrar y salir por la ventana, aunque ya se cayó y como estamos en un segundo piso el pobre Rocco cayó sobre un auto, sin mayores problemas y asustado regresó. Ahora ya salta con mayor precaución. No hay duda que la experiencia enseña y los animales aprenden muy bien.